El pino más escaso de las comarcas del Bages y el Moianès es el Pinus pinaster, una conífera que prefiere los suelos silíceos por delante de los calizos, aunque eso no significa que si se planta en estos últimos no pueda vivir, o que no existan poblaciones naturales en ellos.
En morado, poblaciones introducidas o ejemplares plantados, entre ellos, la repoblación forestal que hago en el Pla de les Oliveres. En verde, poblaciones naturales, que no forman bosques sino que forman grupos escasos aislados, y en rojo, población natural extinta en Navarcles.
Voy a hablar de las causas de su extinción en esa zona:
Descubrí la población en mayo de 2016, eran unos pocos ejemplares de regeneración natural post-incendio, al igual que sus hermanos pinos carrascos, estos sí abundantes en toda la zona.
En marzo de 2022 fui al lugar con la intención de recolectar piñas para obtener ejemplares, la sorpresa (mala) fue que hicieron un nuevo campo de cultivo JUSTO en el lugar. Ni el incendio de Navarcles ni la sequía fueron los que extinguieron esta población, sino que fue la ampliación de los campos de cultivo. Escucharemos mucho, y hemos escuchado ya, que los campos de cultivo proporcionan una diversidad de especies que se están perdiendo, y que hay que ampliar los cultivos en vez de los bosques. Pues bien , ésta es una consecuencia, y no de las más graves, que tienen la ampliación de los monocultivos agrícolas de trigo y colza; la desaparición de especies forestales, que no son solo pinos carrascos. Y es que lo que en realidad está en riesgo de desaparición son los herbazales y campos SIN CULTIVAR, no los trigales. Tampoco falta comida en el Bages, pues más de la mitad de los campos están para cultivar colza para hacer biocombustibles.
Defendamos la Biodiversidad, pero de verdad, nada de mantras políticos que lo que realmente pretenden es un crecimiento económico.
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